Reptiles

Los reptiles marinos (Sauropsidos) tambien forman parte de el grupo de animales marinos y no son mas que reptiles que se han adaptado correctamente a la vida acuática o semi-acuática en un ambiente marino y como el resto de reptiles, han conservado sus escamas de queratina y su reproducción mediante el huevo amniótico.

A continuación os mostramos las cuatro clases de reptiles marinos con explicaciones detalladas y curiosidades de cada clase.

Cocodrilos marinos

cocodrilo marino de estuario de agua salada Crocodylus porosus

Iguanas marinas

iguanas marinas

Serpientes de mar

serpientes marinas de mar

Tortugas marinas

tortugas marinas

Los primeros reptiles aparecieron en la tierra hace aproximadamente unos 300 millones de años y fueron colonizando los distintos habitats, algunos como el ictiosaurio retornaron a los océanos adaptándose de una manera perfecta, de estos reptiles prehistóricos solo quedan unos pocos descendientes como son los cocodrilos marinos, las iguanas marinas, las serpientes de mar y las tortugas marinas.

Reptiles marinos primitivos

Pero aunque en nuestro días la presencia de reptiles adaptados a la vida acuática o semi-acuática es testimonial hace 250 millones de años eran los reyes de los océanos.

En la época en que los dinosaurios gobernaban la tierra otro tipo de reptiles marinos eran los dominadores absolutos de el medio marino como los pliosaurios, ictiosaurios, plesiosaurios o los gigantescos mosasaurios.

Plesiosaurios

plesiosaurio reptiles marinos prehistoricos

Ictiosaurios

ictiosaurio reptiles marinos prehistoricos

Pliosaurios

pliosaurios reptiles marinos prehistoricos

Mosasaurios

mosasaurios reptiles marinos prehistoricos

Después de la gran extinción de el final de el cretácico  que acabo con la gran mayoría de estos animales solo quedaron unos pocos supervivientes entre los que contamos a los cocodrilos porosos o marinos, las tortugas marinas , las iguanas marinas y 62 especies de serpientes.

La mayor parte de los reptiles marinos que conocemos actualmente que se han adaptado a vivir en el agua lo hacen en ríos o lagos y no han necesitado grandes cambios físicos o metabólicos.

Fuente: Fundación Aquae